PDA

You are viewing a trimmed-down version of the SkyscraperPage.com discussion forum.  For the full version follow the link below.

View Full Version : Para Reflexionar: Insécurité Dans L'Argentine



Shrewsbury333
12-09-2006, 11:05 PM
Si bien el titulo dice "en la argentina" tambien esta nota hace refernecia a como es el trato de los medios respecto a la inseguridad en LA... asi que estaria bueno que le peguen un vistazo, depues me cuantan :okay:


Escribe Manuel Ballbé sobre la inseguridad en Argentina

Los mismos argentinos no creen que viven en un país seguro

Hay un deporte nacional que consiste en desacreditar a la Policía y renegar de estadísticas que señalan que, respecto de los homicidios, la Argentina está cada vez más cerca de los países más seguros.

Se imaginan a todo el país negando la victoria futbolística y renegando de las virtudes, los esfuerzos y el duro trabajo realizado por excelentes futbolistas y profesionales como Messi? Esto que les parecería increíble es exactamente lo que hacen la mayoría de los argentinos cuando juzgan despiadadamente a la policía e infravaloran las estadísticas de seguridad y criminalidad de su país.

Las estadísticas internacionales señalan que España tiene 2 homicidios cada 100.000 habitantes mientras que EE.UU. tiene la escalofriante cifra de 10 homicidios. Muchos nos proponen las soluciones típicas de este modelo holliwoodiense: pocas políticas y profesionales de la prevención (asistentes sociales, etc.), ciudadanos armados, predominio de la policía privada frente a la policía pública, banalización mediática de la violencia, pena de muerte, etc. En el resto de América las cifras también son espeluznantes: México tiene 20 homicidios cada 100.000 habitantes, Guatemala 28 y el estado de Sao Paulo 30 homicidios y asesinatos cada 100.000 habitantes.

Cualquier extranjero piensa que en Argentina hay entre 10 y 20 homicidios cada 100.000 habitantes, sobre todo escuchando la publicidad negativa que divulgan —dentro y fuera del país— los propios argentinos.

Parecería ridículo que los argentinos renegaran del 6-0 futbolístico y sin embargo cada día reniegan de su seguridad. Las cifras son irrefutables: no están ni en 30, ni en 20, ni en 10 homicidios sino que ¡no pasan de 6 por 100.000 habitantes por año! Es decir, están más cerca de los países más seguros del mundo como los europeos que no pasan de 3, que de las tenebrosas cifras americanas.

La environmental criminology o criminología situacional señala que lo que más define a un criminal es que es un oportunista: delinque cuando puede no cuando quiere. Por lo tanto, la existencia de espacios de seguridad y control, ya sea en el trabajo, en el tráfico o en casa (violencia doméstica), contribuye decisivamente a desincentivar y obstaculizar las oportunidades para delinquir.

Por ello, la criminología advierte que un ambiente catastrofista y fatalista como el argentino —de no reconocimiento de los resultados de la seguridad— es un factor que contribuye a aumentar el crimen ya que hace pensar a los delincuentes que pueden cometer más delitos y que estos van a quedar impunes.

Recientemente he viajado a Argentina y México y puedo decir que hay el mismo ambiente fatalista en los dos países, con la diferencia sustancial de que en el primero hay 6 homicidios frente a los 20 homicidios en México.

Siempre se oye en Argentina el discurso de que "nada funciona" y se sentencia sin piedad diciendo que la policía y los políticos son "todos corruptos". Una acción positiva y activa de la comunidad y de apoyo a los poderes públicos que mantienen una cifra por debajo de la media americana es decisivo para mejorar los niveles de seguridad existentes.

En España, cuando salimos de la dictadura del general Franco, incluso los que habíamos sido detenidos pensamos que no podía haber una democracia y una protección de los derechos humanos sin una policía profesional. Desde entonces se han hecho políticas sin linchar a la policía en su conjunto. Hubiera sido más cómodo para los progresistas mantenerse en el pedestal y la autosatisfacción de autoproclamarse protectores de los derechos humanos bajo la técnica canónica de buscar una cabeza de turco, que por supuesto sería la policía. El cambio policial en España fue gracias al apoyo a la labor profesional de la policía por parte de las instituciones, la Universidad, la justicia, la comunidad, los medios, entre otros.

La principal característica del modelo militarizado y autoritario de policía es ser un cuerpo "separado" de la sociedad. Los sectores profesionales y populares que desautorizan a todos y cada uno de los policías impiden la construcción de una mínima relación con la comunidad, contribuyen a la desconfianza y aislamiento de la policía y a mantener el viejo modelo de marginación de una profesión que, hasta que no se invente otra, es la única que protege los derechos y la seguridad del día a día en las calles y en nuestras casas.

Si España tiene jueces Garzón o policías Messi es porque los movimientos progresistas entendieron que sí que puede haber un perfil profesional, democrático y progresista en estas funciones. Si no se apoya a los policías honestos que hacen un buen trabajo, que respetan y protegen los derechos, nunca habrá una transformación de la seguridad como ha habido en España.

Argentina lleva un reto de cambio cultural en esta línea: concretar en positivo políticas indispensables como es el apoyo de la comunidad en la lucha contra la criminalidad en estrecha confianza y colaboración con la policía. Es cierto que, por su parte, la policía tiene que superar el blindaje mental y operacional que arrastra. Como otras muchas policías del mundo, también está tentada a imitar el modelo mediático norteamericano de policía autosuficiente y expeditiva.

Las "Madres contra la droga" en Galicia ha sido un instrumento decisivo para desmantelar una mafia que empezaba a consolidarse en España, al estilo siciliano. Hoy las madres tienen la estancia, el pazo, de uno de los más renombrados narcos que hoy está en la cárcel. Hemos de reconocer que este modelo tan eficaz de activismo de la comunidad ha sido copiado de las "Madres de Plaza de Mayo", a veces también denostadas en su propio país.

Otra medida constructiva y positiva es la limitación de las armas de fuego en posesión de los ciudadanos. Los estudios demuestran que la prohibición rigurosa en Europa frente a los EE.UU. hace que se reduzca vertiginosamente el número de crímenes. El 70% de los homicidios en los EE.UU. lo son con arma de fuego, por tanto, su reducción es imprescindible para bajar las cifras de violencia: 700 homicidios por arma de fuego entre 280 millones de europeos y en cambio 12.000 homicidios entre la misma población norteamericana.

Los argentinos tampoco valoran ni reconocen lo suficiente la campaña oficial bajo el lema "Si tenés un arma tenés un problema". Los porteños también se burlan del cuerpo de la Guardia Urbana de Buenos Aires compuesta por 800 agentes sin arma, sin chaleco, jóvenes con estudios la mayoría, y lo más importante: la mitad mujeres. Se trata de un experimento innovador que observamos desde España con gran interés, ya que se parecen mucho a la policía de Scotland Yard, que ya en 1829 iba sin arma; era una policía de barrio; tenía como única arma el apoyo ciudadano y se le denominaba despectivamente "Robertitos", en referencia al ministro que los creó, Robert Peel. Sin embargo hoy son los legendarios Bobbies que mantienen un modelo de reducción de la criminalidad violenta (1 homicidio por 100.000 en Gran Bretaña). Los políticos argentinos están promoviendo de forma valiente —a pesar del poco apoyo ciudadano— este modelo de seguridad europeo.

El reto de los argentinos es tener más autoestima y más seguridad... en ellos mismos. Han demostrado una capacidad emprendedora superando rápidamente la crisis económica y han mantenido unos niveles de seguridad tan buenos como el 6-0 futbolístico. Esta situación sólo podrá ser mejorada a partir del dilema "sobre" o "con" trabajar "con" los ciudadanos o "sobre" los ciudadanos; trabajar "con" la policía o "contra" la policía. La retórica catastrofista es una posición muy cómoda pero no va a mejorar —todo lo contrario— va a empeorar la seguridad.

Manuel Ballbé, Director de la Escuela de Prevención y Seguridad Integral, Universidad Autónoma de Barcelona, es colaborador permanente del diario "El País" de España y autor de libros como "Orden público y militarismo en España", de Alianza Editorial; "Estado competitivo y armonización europea" y "Soberanía Dual y Constitución Integradora", de Ariel-Planeta.

Escribe Manuel Ballbé
Fuente: diario "Clarín"
Más información: www.clarin.com


NOTA:cifras del 2006
"Los homicidios dolosos (con intención) bajaron de 2.259 a 2.115 (6,4%), con lo que en el país hubo un crimen cada 4 horas. La tasa para este delito se instaló en 5,8 por cada 100.000 habitantes (para tener una idea: la de Estados Unidos es de 5,5 y la de Colombia, de 44,7). Como en años anteriores, murió más gente en accidentes de tránsito (3.443 casos, tasa de 9,5 cada 100.000 habitantes) que en asesinatos."

www.clarin.com



Forums Directory